Según se comprende del contexto histórico-arqueológico, que hasta habría sido erigido el establecimiento militar como base de operaciones para la construcción de la Via Nova y sus instalaciones complementarias, al menos en lo que respecta al sector bracarense de la misma. La cercanía cronológica entre sus restos monetarios y cerámicos más antiguos, así como la primera inauguración de la calzada en los años 79/80 de la primera centuria de la era, tal como sugieren los miliarios iniciales de la ruta, no hacen más que avalar dicha sospecha. En todo caso, el establecimiento militar no parece haber perdurado más allá del reinado de Trajano (98-117), con lo que su vida útil total apenas alcanzaría los cincuenta años.

 

Otra cuestión, asimismo discutida, ha sido la del nombre y naturaleza de la unidad militar que lo ocupó. Durante un cierto tiempo sostuvimos que habría sido la Cohors I Celtiberorum, cuya presencia se detecta, dentro de Gallaecia, además de en la zona del Teleno (León) , en Cidadela (Sobrado dos Monxes) debido, en este último caso, a la intervención, como patrono, de un prefecto de esta unidad,Gayo Antonio Aquilo, en el pacto con los Coelerni del cercano Castromao. En la actualidad, sin embargo, y a tenor de los descubrimientos recientemente realizados, juzgamos que fue una cohorte legionaria, concretamente la III de la legión VII gémina, con sede de referencia en León a partir de los años setenta de la primera centuria, la que lo habría erigido. Y ello se percibe, incluso, a través de la arquitectura misma del establecimiento, cal haberse recurrido a esquemas muy constructivos similares a los del campamento de base leonés; y a tal respecto, recientemente hemos tenido agradables novedades relacionadas con el lugar de destino de nuestra cohorte legionaria al ser trasladada del campamento.

 

En todo caso, la superficie total del recinto, cercana a los 25.000 metros cuadrados, es posible que ofreciese cabida para unos quinientos legionarios, más alguna turma auxiliar de caballería.

 

El trazado y alzado de las estructuras, organizadas en cuadrícula en torno a las dos vías fundamentales perpendiculares entre sí, de cardo (N-S) y decumanus (E-W), se realizó según un esquema ortogonal común, salvo ligeras variantes, con otros campamentos de la época. En todo caso, los conjuntos estructurales hasta la fecha exhumados, total o parcialmente, son los siguientes: principia o cuartel general, dos grandes hórreos para el almacenaje de alimentos no perecederos, Valetudinarium (hospital), tres barracones de la tropa, vías y canales de drenaje y sistema defensivo (muralla con sus torres, porta pincipalis sinistra= puerta principal izquierda, porta decumana =puerta sur, pequeño sector del foso e intervallum o vía perimetral, también llamada sagularis).

 

1.PRINCIPIA, O CUARTEL GENERAL.

 

Los principia de un campamento militar vienen a ser como el espacio medular del mismo, ya que allí se acomodaban los órganos esenciales de la administración, los ámbitos sagrados destinados al culto así como la custodia de los estandartes y la fuerza moral de la disciplina militar.

 

En realidad, esta importante edificación se ordena en torno a un cuadrado de 29 por 29 metros, más algunos añadidos frontales y laterales, llegando, de esta suerte, su superficie total a casi 1.200 metros cuadrados.De este a oeste, y por tanto de fuera a dentro, el espacio se organiza en los siguientes ámbitos: pórtico, foro, basílica y área sacro/administrativa. El pórtico, de la especie pórticos-groma por proyectarse hacia el exterior hasta invadir parcialmente la línea del cardo en el centro del campamento, lugar de emplazamiento de la groma, y de ahí su denominación, resulta sumamente original y es atribuíble a los llamados pórticos legionarios, en este caso con evidente fundamento. Posee sendos corredores apilastrados, al exterior, en tanto que se hallan enmarcando a la puerta de entrada dos habitaciones, posibles armamentaria o recintos destindados a almacén de armas, en ambos extremos de la pared medianera con el foro, al que, por otra parte dan los vanos de acceso a dichas estancias.

 

Tras el pórtico, viene el foro, rodeado de corredores con el techo apoyado sobre piederechos de madera en tres de sus lados, siempre abiertos por la parte anterior.En el centro geométrico del patio aparecieron los cimientos de un plinto de estatua, no sabemos si de emperador o de alguna divinidad.

 

A continuación, y separada del foro por un muro ciego, posiblemente, salvo en los extremos, se contempla la basílica, un ámbito rectangular de unos 250 metros de superficie, cuya finalidad era albergar las concentraciones de todo tipo:administración de justicia, arengas, algún espectáculo etc.Y, ya adosados a la pared del fondo,. una habitación central rectangular con el suelo levantado unos 60 centímetros sobre el de las demás seis estancias contiguas.Se trataría de la aedes o recinto sacro, en donde se exhibieran la estatua del emperador, el altar de Júpiter y los estandartes de la tropa, mientras que sus contiguas, con el mismo fondo, pero no la misma anchura, se hallarían destinadas a tareas de la administración. Finalmente,por los flancos Norte y Sur del edificio, existían corredores abiertos porticados para poder circular al recaudo de las inclemencias del tiempo.

 

2.BARRACONES DE LA TROPA (STRIGIA).

 

Hasta la data se han excavado cuatro, en su totalidad, y un quinto a medias.Sin embargo, la planta es idéntica en los cinco casos.

 

En realidad, un barracón de la tropa se compone esencialmente de dos alas rectangulares afrontadas en torno a un patio interior, que le sirve de compluvium para la recogida de agua de lluvia.Un canal central la conducía hacia la respectiva cisterna, en general provista de brocal, situada, no en el centro geométrico sino, más bien, escorada hacia el interior del ámbito que media entre ambas alas.

 

El barracón suministraba albergue a una centuria de soldados, con sus mandos respectivos, en total unos 85 hombres.Cada ocho soldados formaban un contubernium , que se alojaba en dos estancias comunicadas entre sí, pero independientes de las demás de la centuria, sumando el conjunto diez unidades de estas características, seis en una de las alas, más el cuerpo de guardia, y cuatro en la opuesta, ya que en un extremo de esta última se levantaba la casa de los mandos, llamada también del centurión, ya complicada en estancias a la moda de la arquitectura civil.

 

3.GRANEROS (HORREA)

 

Se han excavado dos contiguos entre sí, de desigual anchura ( 8´20 y 10´30 m., respectivamente), pero de idéntica longitud ( 21 m.).Poseían fuertes paredes perimetrales de cerca de un metro de anchura reforzadas, a trechos, con contrafuertes transversales proyectados tanto hacia el interior como hacia el exterior.Se cree que ello era debido a la presión que el grano almacenado ejercía sobre las paredes laterales.El piso sería de madera y estaría asentado sobre alineaciones paralelas de pilastrones graníticos, que permitirían la circulación de aire para la conservación de alimentos, a la vez que los defenderían de la actividad depredadora de los roedores.En uno de los hórreos se ha detectado la presencia de una chimenea de ventilación para dicha finalidad.

 

Ambos, sin embargo, y pese a ser independientes, poseían un porche de carga y descarga común, a la par que una zona anterior porticada para proteger a ambos edificios de las fuertes borrascas del SW.

 

En los horrea se guardaban los alimentos no perecederos, desde los cereales y leguminosas secas hasta las carnes saladas, los vinos y las grasas.Resultaban esenciales para mantener la logística del establecimiento.

 

4. VALETUDINARIUM (HOSPITAL).

 

Dada su situación dentro del conjunto castrense no estamos seguros del todo de si este edificio habrá correspondido al hospital o al pretorio, residencia en este caso del tribuno de la cohorte, mandamás de la guarnición.En todo caso, le hemos atribuído la primera de las funciones y vamos a describirlo ateniéndonos a la misma.

Se trata de una edificación organizada en torno a un impluvium o patio cuadrado central rodeado de deambulatorios abiertos por tres de sus lados, cuyos techos descargarían sobre piederechos de madera apoyados en un basamento corrido de unos sesenta centímetros de altura.A dichos pasillos daban las entradas de las estancias respectivas, en algunos casos provistas de hogares, que, con frecuencia, ofrecen vestigios de haber sufrido reformas y remodelaciones.

 

Del patio central salía, por la amplia entrada existente, un canal de drenaje que se prolongaba hasta el exterior de la porta decumana.No se descubrió, sin embargo, instrumental quirúrgico alguno.

 

5.VÍAS INTERIORES Y SISTEMAS DE DRENAJE

 

Ya se ha dicho que el espacio campamental se organiza en cuadrículas, siguiendo las pautas marcadas por las dos vías maestras perpendiculares entre sí: el cardo y el decumanus. Sin embargo, mientras el cardo divide su sector en dos partes rigurosamente iguales, el decumanus lo hace de manera asimétrica, dejando hacia el lado de la porta prateoria un tercio de la superficie y hacia el de la decumana , más o menos, dos, subdividiéndose, a su vez, transversalmente este espacio mayor mediante el trazado de otra vía más estrecha, pero paralela, la via quintana.

 

Resta solamente referirnos a la vía sagularis o perimetral, que se identifica con el intervallum y posee dos funciones fundamentales: dar salida y servicio a algunos barracones de la tropa y suministrar espacio para la instalación de los hornos panificadores de cada centuría, resultando discernibles todavía algunas de sus plantas, siempre de perfil circular u oval. En cuanto al drenaje, se descubren canalillos para evacuar aguas pluviales en varias zonas del recinto militar y casi siempre siguiendo el eje de las calles.Se comprueba también que, en ocasiones, unos desaguan en otros y el conducto mayor resultante busca las entradas situadas en la cota más baja del campamento.De todas formas, se hallan ausentes las cloacas convencionales y tampoco se percibe vestigio alguno de acueductos que pudiera haber conducido agua limpia desde cierta distancia.

 

En general, los canales derivan de los distintos edificios hacia las vías públicas del establecimiento.En el caso de los principia ofrecen una más cuidada ejecución, saliendo a la via paetoria para buscar, a través de la puerta de este nombre, su desagüe.En cuanto al valetudinarium y a los horrea, desaguaban por la puerta decumana, confluyendo con otros drenajes que, originados en los barracones de la tropa, se encajaban por el intervallum e, incluso, por la via quintana.

 

6. LAS DEFENSAS (MURALLA, TORRES, PUERTAS, INTERVALLUM Y FOSO).

 

No se olvide que estamos hablando de una fortaleza militar y que, por tanto, la articulación del sistema defensivo resultaba esencial.Hasta la data, se han exhumado ya extensos retazos de muralla con sus torres y sus puertas correspondientes, los cuales, y pese a tratarse de restos parciales, nos ofrecen el diagrama perfecto de todo el conjunto defensivo.Sabemos que la muralla poseía una anchura de tres metros, constando de sendos lienzos laterales de contención levantados con sillares bien careados al exterior. El relleno interior se hizo a base de mampuestos amalgamados con arcilla, que venían a constituir su núcleo informe.A determinada distancia, según la longitud del tramo con relación a las puertas respectivas, se intercalaba una torre rectangular, notándose, en la actualidad, las plantas de las mismas a un poco más del nivel de los cimientos debido a un saliente exterior de 10 cm. e interior de 50 cm.Sin embargo, existen también torres esquineras, situadas en los ángulos del campamento, que ofrecen planta trapezoidal y perfil exterior redondeado. En general, la distancia entre torres supera ligeramente los 28 metros en los sectores largos de entre puertas, siendo menor en los cortosAdemás, han aparecido en el relleno del foso retazos de cornisas y remates de almenas, que vienen a demostrar de que forma se coronaba la muralla.

 

Por otra parte, las entradas, hasta el presente exhumadas, han sido la porta principalis sinistra (puerta principal izquierda) y la porta decumana (puerta oeste), cabiendo suponer que cada una de sus opuestas habrán de ofrecer, cuando se descubran, idénticas características.

 

La primera de las aludidas cuenta con doble vano para el tránsito, bajo arcos de medio punto, enmarcados ambos entre torres rectangulares de 10 por 5 metros cada una de ellas.El adarve se situaría a unos 5 metros del suelo, desconociéndose si las torres contaban con una sola planta superior o dos superpuestas.

 

En cambio, la porta decumana posee un solo vano para el tránsito, siendo las demás características muy similares a las de la anterior.

 

Se accedía a las torres por una puerta trasera abierta en la planta baja, por el lado del campamento, articulándose desde aquélla un sistema de escalas de madera por las cuales se podía ascender hasta las plantas superiores de las torres y, por supuesto, al adarve de la muralla.

 

Además, paralelo por el exterior con el perímetro de la muralla, discurría un foso en forma de V, de cuatro metros de profundidad y otros tantos de boca, que solamente se interrumpía a la altura de las entradas.

 

Las defensas se completaban con el intervallum o vía perimetral interior, de unos 11 metros de anchura, que añadía a las demás funciones, en su momento descritas, la de servir de separador entre las construcciones interiores y la línea de la muralla en el caso de ataque con dardos incendiarios.

Teléfono/Phone:  (+34)  988 444 401       E-mail:  aquae@fundacionaqvianova.com